AREQUIPA – En el corazón del centro histórico, tras los muros de la Biblioteca Pública Municipal de Arequipa, ubicada en la calle Álvarez Thomas 312, se custodia un tesoro que va más allá de los libros: la colección de diarios antiguos que narran, día a día, la evolución del espíritu arequipeño.
El recorrido histórico que resguarda la biblioteca comienza con los libros manuscritos de los Cabildos. Estos documentos, que datan de 1546, representan la infancia de la escritura administrativa en la región; son crónicas hechas a mano que precedieron por siglos a la imprenta y que hoy son joyas de valor incalculable para los investigadores. Al avanzar por sus estanterías, nos encontramos con el nacimiento del periodismo republicano encabezado por El Republicano (1825–1855), una publicación que fue testigo del nacimiento del Perú independiente y de las primeras luchas políticas de la ciudad.

Uno de los mayores atractivos de la hemeroteca municipal es, sin duda, la colección de La Bolsa. Este diario, que circuló entre 1865 y 1912, es fundamental para entender la pujanza comercial de Arequipa durante el siglo XIX. Junto a él, reposan las páginas de El Deber (1890–1962), el diario que durante 72 años fue el pilar del pensamiento conservador y católico, convirtiéndose en una de las publicaciones más longevas y consultadas por quienes buscan comprender la sociedad arequipeña de la primera mitad del siglo XX.
La biblioteca también conserva ejemplares de diarios que, aunque tuvieron una vida más breve, marcaron hitos por su valentía intelectual. Entre ellos destacan El Ariete (1901–1911), conocido por su carácter combativo y su defensa de ideales locales, y El Heraldo (1917–1919). Asimismo, se encuentran registros de La Revista del Sur (1886–1889) y el Diario El Sur (1935–1939), que junto al centenario Diario Noticias (1927–2022), conforman un mosaico completo de las aspiraciones y preocupaciones de la población a lo largo de las décadas.

Hoy en día, la labor de la Biblioteca Pública Municipal se vuelve más relevante al custodiar también la vigencia de diarios que siguen escribiendo historia. Desde el diario oficial El Peruano, con registros desde 1847, hasta el decano de la prensa local, El Pueblo, fundado en 1905, y el diario Correo, presente desde 1962. La invitación está abierta para que investigadores, estudiantes y curiosos visiten la calle Álvarez Thomas 312, donde la tinta de hace siglos aún permanece fresca para quien se atreva a abrir las páginas del tiempo.
















