Luego del desborde de la torrentera El Chullo que afectó a cientos de viviendas en la ciudad, familias de los sectores impactados comenzaron a levantar muros de costales con tierra y arena frente a sus casas como medida de protección ante la posibilidad de nuevas lluvias.

Las barreras improvisadas, que en algunos casos superan el metro y medio de altura, han sido colocadas en puertas, cocheras y accesos principales de las viviendas, reflejando el temor y la preocupación que aún persiste entre los vecinos tras la emergencia que dejó calles cubiertas de lodo y daños en numerosos inmuebles.

Mientras las familias continúan reforzando sus hogares, la Municipalidad Provincial de Arequipa mantiene labores de limpieza, retiro de sedimentos y coordinación con los vecinos en las zonas afectadas, a fin de apoyar la recuperación progresiva de los sectores impactados.